Mira la dosis diaria, no la del frasco
Un envase presume «1.500 mg de glucosamina» y reparte esa cifra entre tres cápsulas. Otro pone la misma cantidad en una sola. La cifra que compara es la que entra en tu cuerpo cada día, y sale de multiplicar el contenido de la cápsula por las cápsulas que indica la toma. Cada ficha de este sitio muestra las dos columnas juntas para que no tengas que hacer la cuenta.